medicina basada en la creencia

 
¿Qué hace un gorila de 350 kilos?
Hace lo que le da la gana

Cita tomada de Marcia Angell


El Ministerio de Sanidad, tras los informes desarrollados por la Red Española de Agencias de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del SNS (RedETS), ha concluido que las prácticas conocidas como magnetoterapia estática, la dieta macrobiótica, el masaje tailandés y la sanación espiritual activa, deben ser consideradas pseudoterapias, dado que no han demostrado tener soporte en el conocimiento científico ni evidencia científica que avale su eficacia y seguridad y, por tanto, no se recomienda su utilización con finalidad sanitaria. No se valora su utilización para finalidades no sanitarias.” La Moncloa. https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/ciencia-e-innovacion/Paginas/2021/190221-pseudoterapias.aspx



Lleva el Mi(ni)sterio de la Sanidad años, junto con el de Ciencia? e Igualdad?, promoviendo su campaña contra las “pseudoterapias” financiada con dinero público, con euros que no son de su propiedad, poniendo en práctica una curiosa Ley del Embudo: ancho para las farmacéuticas y estrecho para el resto de la humanidad.


Ha dejado caer el Misterio de la Sanidad que el criterio fundamental para que una actividad entre en el saco de las “pseudoterapias” sería que no haya “demostrado tener soporte en el conocimiento científico ni evidencia científica que avale su eficacia y seguridad” y manifieste tener un fin sanitario.


Con fecha de 20 de julio de 2022 se ha publicado una revisión general sistemática sobre la evidencia científica que apoya la hipótesis serotoninérgica de la depresión. La teoría serotonina-depresión propone que la causa de la depresión se encuentran en una de falta de serotonina en el encéfalo. Una consecuencia de esta hipótesis es que la mayor parte de los fármacos antidepresivos están diseñados para aumentar los niveles del neurotransmisor serotonina.


Esta revisión publicada en Nature debería ser importante para el Misterio de la Sanidad, ya que los principales psicofármacos que se utilizan para el tratamiento de la depresión son aquellos que dicen regular los niveles de serotonina.


Si, como afirma el Misterio de la Enfermedad, la principal característica de las pseudoterapias es la falta de un “soporte científico que avale su eficacia y seguridad” la falta de evidencia empírica de la hipótesis serotonina-depresión debería poner el uso de la mayor parte de los antidepresivos en el limbo de las “pseudoterapias”.



¿Qué dice la revisión publicada en Nature?


Comienza presentando la creencia generaliza:

La idea de que la depresión es el resultado de anomalías en las sustancias químicas del cerebro, en particular la serotonina (5-hidroxitriptamina o 5-HT), ha influido durante décadas y proporciona una importante justificación para el uso de antidepresivos.”


Creencia contraria a los hallazgos del estudio, cuya conclusión es la siguiente:

Las principales áreas de investigación sobre la serotonina no brindan evidencia consistente de que exista una asociación entre la serotonina y la depresión, y no respaldan la hipótesis de que la depresión es causada por una actividad o concentraciones reducidas de serotonina.


No sólo no hay respaldo entre la asociación de niveles bajos de serotonina con la depresión, sino que: “Cierta evidencia fue consistente con la posibilidad de que el uso prolongado de antidepresivos reduzca la concentración de serotonina”.


A día de hoy, no tenemos respecto a los antidepresivos que utilizan la serotonina como vía de acción ninguna evidencia para respaldar su uso. Al mismo tiempo que existe evidencia de la paradoja que se puede dar con el uso de estos fármacos. Provocando lo contrario de lo que dicen lograr: es decir, no suben los niveles de serotonina; los bajan. De tal forma que la teoría serotonina-depresión debería pasar a la historia junto al mesmerismo. 


Recordemos que Mesmer fue desaprobado porque la explicación teórica del magnetismo animal era errónea no porque el mesmerismo no fuera eficaz. Aunque, a favor de Mesmer, en el caso de los antidepresivos serotoninérgicos ni siquiera tenemos la prueba de su eficacia.


¿Acabará la hipótesis serotonina-depresión, con la medicación asociada, en el listado de “pseudoterapias”? La respuesta es sencilla. Aplicando la ley del embudo el veredicto es: NO. ¿Seguirá el sistema de salud público ampliando el mercado de consumidores de productos farmacéuticos y costeando estos tratamientos? SI. ¿A esta forma de hacer medicina se la seguirá llamando Medicina Basada en la Evidencia? SI.



La evidencia en la medicina oficial

Una reciente una revisión sistemática y metanálisis publicada en Elsevier sobre la eficacia de las intervenciones sanitarias llega a una conclusión desoladora: el 94% de las intervenciones médicas no están respaldadas por evidencia de alta calidad:

Conclusión

Más de 9 de cada 10 intervenciones de atención médica estudiadas en revisiones Cochrane recientes no están respaldadas por evidencia de alta calidad y los daños no se informan lo suficiente.”



Un ejemplo de intervención sin respaldo en la evidencia

La infiltración de ácido hialurónico, o viscosuplementación, es un tratamiento médico generalizado en caso de diagnóstico de osteoartritis de rodilla. Vamos a ver cuáles son los hallazgos de una reciente revisión publicada en el BMJ:


Introducción

La osteoartritis de rodilla es una enfermedad crónico degenerativa que involucra inflamación y cambios estructurales de las articulaciones, lo que resulta en dolor articular y limitaciones funcionales físicas. Esta condición es una de las principales causas de discapacidad entre las personas mayores, con más de 560 millones de personas que viven con osteoartritis de rodilla en todo el mundo. El ácido hialurónico intraarticular (también conocido como viscosuplementación) se usa con frecuencia para tratar los síntomas de la artrosis de rodilla, pero la eficacia y la seguridad de este tratamiento siguen siendo controvertidas desde el primer ensayo clínico a principios de la década de 1970.”


Revisando los datos de las últimas cinco décadas el estudio llega a esta conclusión:


Conclusión Fuerte evidencia concluyente indica que la viscosuplementación conduce a una pequeña reducción en el dolor de la osteoartritis de rodilla en comparación con el placebo, pero la diferencia es menor que la mínima diferencia clínicamente importante entre los grupos. Fuerte evidencia concluyente indica que la viscosuplementación también se asocia con un mayor riesgo de eventos adversos graves en comparación con el placebo. Los hallazgos no respaldan el uso generalizado de la viscosuplementación para el tratamiento de la artrosis de rodilla.”




¿Recuerda alguien el famoso #CoNprueba del Misterio de la sanidad? Pues eso, la ley del embudo. Creo en las farmacéuticas; no creo en el resto de la humanidad.



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