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CONEXIONES PERDIDAS: LA DEPRESIÓN
Viajando a los largo de todo el mundo, Johann Hari descubre que los científicos sociales están encontrando evidencias de que la depresión y la ansiedad no son causadas por un desequilibrio químico en nuestro cerebro, sino que son en gran parte causados por problemas clave que tiene que ver con la forma en que vivimos. Sobre la causa de la depresión y su origen bioquímico: La Asociación Estadounidense de Psiquiatría enterró oficialmente la hipótesis en 1999, cuando publicó la tercera edición de su Libro de texto de psiquiatría. Los autores de la sección sobre trastornos del estado de ánimo incluso mencionaron los problemas con la lógica que había generado la teoría del desequilibrio químico de la depresión. Ellos escribieron: “La hipótesis de las monoaminas, que se propuso por primera vez en 1965, sostiene que en la depresión hay deficiencia de monoaminas como la norepinefrina y la 5-HT [serotonina] y que los antidepresivos aumentan la disponibilidad sináptica de estas monoaminas...
FINLANDIA, ESE LUGAR TAN LEJANO…
Hay otros mundos, pero están en éste. Eluard En la era de los viajes espaciales, de la oveja Dolly, del Prozac,... , están ocurriendo fenómenos extraños en Finlandia. Cosas descocertantes, inexplicables, maravillas que no concuerdan con la ciencia que conocemos. En Laponia Occidental, lejos, muy lejos, una ¨enfermedad¨ a la que la psiquiatria biológica no encuentra “cura”, la esquizofrenia, ha tropezado con un tratamiento efectivo. Empleando un encuadre psicosocial, los y las terapeutas desarrollan una intervención llamada diálogo aabierto. Con esta terapia, el porcentaje de personas que se recupera, es del 80%. Para precisar más, a medio plazo, el 80% de estas personas etiquetadas como esquizofrénicas vuelven a sus trabajos, a sus estudios, con sus familias, la mayor parte sin necesidad de medicación neuroléptica y, desde un punto de vista médico, asíntomáticos. En torno al tema de la medicación, uno de los impulsores del diálogo abierto , Jaakko Seikkula, nos na...








Uff! Terreno complicado. Las empresas (grupos de presión), es cierto, se han hecho con las primeras planas de los periódicos, empezaron hace varias décadas con modulitos y faldones. Ahora despliegan sus mensajes (muchos de dudosos valor y relevancia) a toda plana en primera plana, compitiendo casi con la cabecera el periódico. Llegará el día, lo veremos, en que el diario cederá (sacrificará) puntualmente su cabecera por los ingresos por publicidad. ¿Y por qué? ¿No basta con llenar las páginas del diario con anuncios a página y doble página, robapáginas, columnas, faldones remitidos, noticias filtradas, colaboraciones, coerciones y barnices de opinión? Nop. La causa y la responsabilidad, pienso, es nuestra: del público, la audiencia, los lectores potenciales, las personas. Es obvio que la prensa necesita ingresos para soportar la, cada vez más precaria, labor de sus profesionales y los recursos de publicación y difusión. Mitad economía de la atención (leemos en modo titulares), mitad pescadilla del modelo de gratuidad (no queremos pagar por las cosas que nos podrían llegar gratis) a la mayoría nos da igual: siempre nos creemos al margen de esa manipulación cohercitiva (que recibimos por muchos otros medios, como clientes de esas marcas incluso) en la que sospechamos que “quizás mientan” pero no sabemos hasta qué punto nos manipulan y, sí, engañan. La prensa ha perdido a la audiencia fiel, creo, incluso la de esa aldea ideológica de irreductibles afines a cada contenido editorial. No hablemos ya de aquel hábito de ojear y hojear los diarios (o canales) de diferente sesgo para crearse una opinión crítica propia. Hace años hablaba con un periodista, ideológicamente formado frente a los coletazos del franquismo, quien, ante la perplejidad de la oferta política electoral(ista) confesaba el alivio de tener, si no convicción, al menos una irrenunciable base ideológica. La solución, leer, leer mucho, todo lo que nos dejen; “leer como comen las gallinas” que decía Tierno Galván. Aventurarse a intentar comprender y defender el criterio opuesto y ajeno: un buen pasatiempo de vacaciones para volver, de verdad, como nuevo. Disfruta también un buen verano. Y, si te apetece y –además– tienes hueco para una lectura ligera escrita con bisturí, te recomiendo este libro de Miriam González Durántez*: “Devuélveme el poder”. Abrazos fresquitos.
ResponderEliminarhttps://www.planetadelibros.com/libro-devuelveme-el-poder/302086
(*) Creadora/promotora de Inspiring Girls https://youtu.be/0e1ye0uTOWo
por aportar algo:
Eliminarhttps://youtu.be/k8vVEbCquMw
Gracias Paco, tomo nota de la lectura y volveré a leer el comentario, que seguro que se me escapa algo.
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